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Estamos en un momento como el actual en el que muchos consumidores antes de decidirse a adquirir un producto buscan información sobre el mismo, opiniones de otros consumidores, valoraciones de expertos, etc. Con todo ello cuando llegan a la tienda es un cliente que sabe más que el vendedor de un producto.

Porque además de conocer lo que desea comprar, añade datos de otros productos de la competencia que también ha revisado. El vendedor no tiene que ofrecer más información sobre el propio producto, sino tratar de convencer al cliente con otras cuestiones como la garantía, servicio postventa, servicios de financiación en caso de ser necesarios, etc.

En el caso de una tienda online cuestiones como cumplir con los tiempos de entrega para que lleguen en el plazo previsto es clave. A la vez el uso de un asistente virtual, de una forma sencilla para que el cliente se ponga en contacto con el vendedor de forma rápida cuando está visitando la página web es fundamental.

Deep look into the future

De esta forma el cliente puede acabar de resolver sus dudas a la hora de comprar el artículo seleccionado. El valor añadido que da el vendedor es responder a este cliente muy informado ya, de aspectos más técnicos, más específicos que no aparecen en las opiniones de otros usuarios o recomendaciones encontradas.

En este sentido el comercio tradicional es algo que no cuida tanto. Lo mismo que la tienda online en general se preocupa por los comentarios y opiniones de los productos que tiene en venta, en el comercio tradicional no se suelen revisar estos comentarios y comparativas que ofrecen páginas especializadas.

Y lo cierto es que llegado el momento de tratar con este cliente que llega al punto de venta tan informado resulta un arma fundamental. No sólo se trata de conocer la competencia, sino saber qué aspectos consideran los consumidores del producto que son los puntos débiles de los productos que tenemos a la venta.

En Pymes y Autónomos

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