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El user generated content es una tendencia cada vez más en alza entre las marcas y es que, resulta una fórmula más que efectiva para generar engagement en los usuarios al incorporarlos al proceso creativo y hacerles partícipes de la marca.

Sin embargo, no siempre es sencillo para las compañías elaborar una estrategia de este tipo eficaz.

Una de las que lo ha hecho brillantemente es Apple en su campaña “Shot on iPhone” que se nutría de las fotografías de los usuarios realizadas con sus smartphones para presumir de las capacidades de su cámara.

Tras unos años de explosión de contenido generado por el usuario, les mostramos gracias a The Next Web, 5 duras verdades que debe conocer antes de zambullirse en esta tendencia y darse de bruces con la realidad:

1. Las campañas de UGC benefician a las redes sociales, no a las marcas
Este tipo de campañas ayudan a las marcas a generar algo de reach. Sin embargo, si tenemos en cuenta todo el esfuerzo de las marcas en torno a esta estrategia, el trabajo invertido no es rentable a largo plazo.

Cuando las marcas lanzan sus campañas en redes sociales están regalando el contenido que tanto les ha costado crear alas plataformas.

2. Permiso: consentimiento implícito vs. consentimiento explícito
Uno de los dilemas en estas campañas gira en torno a la autoría de la foto. Cuando las marcas utilizan hashtags para pedir a los usuarios que suban sus contenidos, existe un consentimiento implícito pero no explícito.

Otros casos van más allá cuando las compañías contactan directamente con los usuarios que suben contenidos pidiendo explícitamente consentimiento para su uso.

Es un punto a tener en cuenta por toda marca que no quiera enfrentarse a demandas millonarias sobre todo ahora, en un tiempo en el que los usuarios son cada vez más conscientes del valor de sus contenidos.

3. ¿Puedo usar tu foto? vs ¿Has hecho tú la foto?
Otro escenario a considerar es que no es la plataforma en la que se aloja la foto la que ostenta los derechos pero tampoco lo es la persona que sube el contenido, sino la que ha realizado la fotografía.

Así que, en vez de preguntar si se puede usar una foto, lo primero que deberían hacer las marcas es asegurarse de quién es el autor de la misma.

4. Las marcas no poseen su metadata
El metadata de una fotografía es tremendamente valioso para las marcas y no solo en términos de autoría sino en cuanto a la información que se esconde detrás de la fotografía referente a su localización, la fecha en la que se realizó, su tamaño, etc.

Además, el metadata también ofrece a las marcas datos sobre los hábitos de los usuarios e información necesaria para construir listas de email y hacer retargeting.

La mala noticia es que cuando las marcas capturan el contenido de las plataformas sociales, no poseen el metadata.

5. Autenticidad
A pesar de la tendencia a contratar influencers y celebrities para conseguir mayor atención, las marcas deberían pensárselo dos veces antes de apostar por este camino pues solo las mejores campañas podrán presentarse de manera natural y auténtica.

En este sentido, muchas marcas optan por el potencial del contenido de los usuarios a la hora de generar awareness e influencia de compra pues, a los consumidores les gustan las marcas que hablen e interactúen como humanos y no como celebrities.

Un artículo publicado en Marketing Directo

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