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En un momento del año como el actual donde todos nos estamos asando de calor, la forma de vestir en el ámbito laboral puede hacernos un poco más llevadero el aumento de las temperaturas. Pero lo cierto es que no está bien visto ir en pantalón corto al trabajo en verano.

Y aquí nos referimos fundamentalmente a los hombres que tienen un canon más estricto y menos margen para elegir. En este caso las mujeres pueden optar por diferentes prendas, ya sean faldas, vestidos o pantalones de diferentes alturas. El mismo pantalón corto que podría llevar una compañera en la oficina, no sería bien visto si lo llevara un hombre.

El traje y corbata como reminiscencia del uniforme escolar

Lo cierto es que en muchas empresas todavía se piensa que vestir traje y corbata es una muestra de educación y respeto para nuestros clientes. Además se manifiesta como una empresa más seria si sus empleados van en traje, que inspira más confianza a aquellos con los que tiene tratos comerciales. Y esto aunque muchos de estos empleados no trabajen cara al público o salgan jamás de la oficina.

Con el uso del traje y la corbata se busca que exista cierta homogeneidad, igual que cuando se va a al colegio con uniforme. Un traje de chaqueta puede parecer que siempre da buena impresión y no marca tanto las diferencias sociales y económicas. Aquí discrepo bastante, ya que después de ver a muchos comerciales con trajes que se compraron para una boda o una fiesta de nochevieja haciendo visitas, uno es consciente de que el traje no borra de un plumazo estas diferencias.

Lo cierto es que la política del easy-wear-day ni siquiera se impone en todas las compañías, más allá de ese viernes donde se deja la corbata atrás y los pantalones chinos y el polo son la norma. En verano se sigue manteniendo esta estética formal en muchas empresas.

Aquí lo cierto es que muchas empresas tienen mucho que aprender sobre el modelo de negocios en Estados Unidos. No importa como vistas, tu aspecto, lo que se valoran son los resultados. Tu empresa no será más seria porque sus empleados van con corbata, sino por cumplir con sus compromisos, plazos de entrega, ser puntuales en sus citas, etc.

Los motivos por los que no está bien visto el pantalón corto

Esta claro que no todos los trabajadores tienen el mismo grado de responsabilidad. Cuando se plantea en algún momento o algún empleado a decidido dar el paso e ir al trabajo con pantalón corto, muchas veces le han llamado la atención o simplemente indicado que esa vestimenta no es apropiada. ¿Apropiada para qué? ¿Para estar ocho horas tratando con clientes por teléfono o por email?

En muchas ocasiones el que decide no sale de su despacho con aire acondicionado. No tiene que desplazarse y pasar calor visitando clientes o ejecutando trabajos fuera del confort de la sede central. Especialmente se sufre cuando se trabaja en exterior. Y por mucho que nos desplacemos en coche, no ocurre como en las películas y salimos del parking de la empresa y aparcamos en la puerta del lugar al que vamos.

Lo cierto es que se considera que el pantalón corto es demasiado informal. No necesariamente tiene que ser así y hay cosas mucho peores, ya sea un pantalón largo que cuando te agachas al suelo para hacer un trabajo deja ver partes de tu cuerpo que un cliente no debería conocer o un polo que queda corto y al estirarte también deja ver más de lo que se debería. En este caso el tipo de prenda no es determinante para dar un aspecto más o menos serio.

El pantalón corto se ve como un bañador o una prenda para hacer deporte, no para la empresa. Lo cierto es que hay pantalones cortos que pueden ser perfectos para trabajar con los complementos adecuados de camisas, polos o zapatos de verano. No se trata de ir con un pantalón corto, chanclas y camiseta sin mangas como si te fueras a la playa. Basta con darse una vuelta por cualquier tienda para ver que existe un pantalón corto más formal que sería perfecto.

Entre las ventajas que se podrían obtener del uso de este tipo de prendas se encuentra un ahorro energético, ya que el aire acondicionado se podría poner un poco más alto. Este es el motivo por el que algunas compañías no obligan al uso de corbata en verano.

Pero también podemos tener a un personal con mejor humor. No hay nada peor, que nos pueda crispar más que un calor sofocante, que ya puede suponer problemas para dormir y concentrarse. Unas prendas más ligeras ayudan a aliviar un tanto esta situación en la rutina diaria.

Un artículo escrito por Carlos Roberto

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