¿Los lunes se te hacen cuesta arriba, y el martes, miércoles y jueves también? Adopta este sencillo hábito los fines de semana y mejora tu rendimiento laboral.

El fin de semana está pensado para desconectar y descansar, permitiéndote volver con energía el lunes a la oficina. No obstante, si cada viernes llegas agotado a casa, dos días probablemente no sean suficiente para recargar tus pilas vitales.

En vez de gastar toda tu energía durante la semana e intentar recuperarla en los días de descanso, prueba a adoptar algunos hábitos para evitar el agotamiento.

El principal truco está en organizarse. Si comienzas la semana con una larga lista de asuntos pendientes y no sabes por donde empezar, el estrés provocará tu descanso haya sido en vano. Dedica una hora cada fin de semana a planificar tus tareas y notarás la diferencia.

Coge una libreta y sigue estos 4 pasos clave para mejorar tu rendimiento cada semana:

  1. Revisa la semana pasada: La pregunta es, ¿dónde estoy, y a dónde quiero llegar? Dar pasos sin rumbo poco te ayudará a llegar a tu destino final. Analiza varios factores de tu semana, desde tus hábitos de sueño y alimentación hasta los objetivos que hayas conseguido. Después, pregúntate qué ha podido reducir tu productividad, ¿será la falta de sueño? ¿el estrés en el trabajo? ¿pasas demasiado tiempo en redes sociales? Cuando hayas identificado tu progreso, así como las condiciones que hayan podido frenarte, desarrolla un plan para seguir avanzando la siguiente semana eliminando los factores negativos. Si lo necesitas puedes consultar algunos de nuestros trucos para dormir bien, los alimentos que mejoran tu productividad así como trucos para afrontar una elevada carga de trabajo.
  2. Plasma todas tus ideas en un papel: Para este paso no hay límites, anota absolutamente todo lo que te propongas. Después, relee tus objetivos y clasifica aquellos que sean más importantes actualmente. Primero alcanza una meta, y luego la siguiente en vez de correr en distintas direcciones.
  3. Anota tus actividades en el calendario: Apuntar tus tareas te ayudará a sacarlos de tu cabeza, permitiéndote hacerlos y no malgastar energía pensando en que tienes que hacerlos. Clasifica las actividades por colores: por un lado rellena tus horas de sueño, por otro tus tareas del trabajo, ejercicio físico y por último tus actividades sociales. Te darás cuenta de que aún tienes tiempo libre que rellenar, sólo es cuestión de organizarse. Recuerda sacarle el máximo provecho a Google Calendar.
  4. Decide cómo alcanzar tus metas: El último paso es identificar qué tienes que hacer y cómo vas a hacerlo. Por ejemplo, si quieres conseguir ir al gimnasio al menos 3 veces a la semana puedes llevarte la ropa de ejercicio al trabajo para así estar un paso más cerca; primero objetivo, luego acción. Así, imagina que te propones pasar menos tiempo en Facebook, tal vez la manera más viable sea descargándote apps para concentrarte que te permitan bloquear el acceso a la app durante tu jornada laboral.

Vía | Inc.

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