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El “engagement”, ese que tantísimo demandan las empresas a sus empleados, se cotiza muy caro en los entornos laborales. De hecho, según un reciente estudio de la empresa de investigación de mercado Gallup, uno de cada dos trabajadores se confiesa huérfano de “engagement” en su puesto de trabajo.

Despojados de “engagement”, los empleados están lógicamente más proclives a dejar en la estacada a las compañías que le pagan la nómina y también a ser menos eficientes.

Hay innumerables razones por las que la gente pierde el “engagement” en el trabajo, pero más importante que examinar a fondo tales razones es posar la mirada en los motivos por los que los trabajadores acuden (casi) todos los días a la oficina con una sonrisa de oreja a oreja pintada en el rostro.

Para ser felices los empleados les piden a las empresas las 6 cosas (no materiales) que disecciona a continuación Inc.:

1. Sentido
Las buenas novelas (esas que se devoran página a página y que es casi imposible soltar) son aquellas que cuentan historias provistas de un profundo significado. En la vida real, como en las novelas, las personas viven su propia historia y ansían conectar todo lo que hacen con ese hondo significado que rezuma por todos los poros la buena literatura. Ni que decir tiene que ese significado está íntimamente relacionado con el trabajo. Al fin y al cabo, en el trabajo la gente invierte habitualmente más tiempo que con sus seres queridos. ¿Para qué iba a perder la gente el tiempo de esa manera si su actividad laboral está absolutamente vacía de sentido?

2. Desafíos
El trabajo es una plataforma poderosísima para que las personas aprendan nuevas ideas y habilidades, expriman todo su potencial y se convierten en versiones mejores de sí mismas. En su trabajo la gente desea crecer tanto personal como profesionalmente. Y para pegar el estirón es necesario asumir nuevos desafíos y vérselas (a cara de perro si hace falta) con los problemas.

3. Autonomía
A la gente no le gusta tener la mirada de sus superiores clavada como un puñal en sus espaldas durante el desempeño de sus tareas profesionales. En el ejercicio de su trabajo los empleados desean tener autonomía y suficiente libertad para tomar decisiones (aunque tengan que responder después por ellas si éstas resultan ser erróneas).

4. Visibilidad
Nada es más desmoralizador que dejarse la piel en el trabajo y no recibir el crédito que uno merece por el esfuerzo. Sin embargo, aún peor es que alguien se apropie del trabajo ajeno y lo venda como si fuera propio. En los entornos laborales la visibilidad (reconocer a los empleados públicamente por su trabajo) es esencial para mantener en niveles óptimos la moral de los trabajadores.

5. Justicia
Todo el mundo es diferente. Cada empleado contribuye de manera diferente a la empresa en la que se desenvuelve laboralmente. Sin embargo, eso no justifica las desigualdades (injustas) en el trato de las compañías hacia sus trabajadores. Las empresas que cometen la torpeza de tratar injustamente a los miembros de su plantilla se arriesgan a perderles de vista para siempre.

6. Autenticidad
Si en el trabajo la gente invierte tantísimas horas de sus propias vidas, ¿por qué las empresas se esfuerzan tanto en impedir que sus empleados sean ellos mismos? En el trabajo las personas desean poder dar voz a su yo más auténtico y aborrecen con todas sus fuerzas esconderse tras un máscara (la máscara que tienen a bien endilgarle las empresas que les contratan).

Un artículo publicado en Marketing Directo

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